por culpa del galgo de su autor

Calambur

Senior Member
Castellano (rioplatense) - Lunfardo
#1
Hola.

Voy a citar unos párrafos porque quisiera saber qué interpretan ustedes.
En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor.
En el texto, es claro que galgo refiere a un perro.
(La aclaración respecto de la cita es ociosa, ya que si alguien no supiera de dónde es... en fin, difícil que pudiéramos seguir hablando.)


En el mismo texto de Cervantes, mucho más adelante -SEGUNDA PARTE - Capítulo XVI- dice:
-Yo, señor Caballero de la Triste Figura, soy un hidalgo natural de un lugar donde iremos a comer hoy, si Dios fuere servido. Soy más que medianamente rico y es mi nombre don Diego de Miranda; paso la vida con mi mujer, y con mis hijos, y con mis amigos; mis ejercicios son el de la caza y pesca; pero no mantengo ni halcón ni galgos, sino algún perdigón manso, o algún hurón atrevido.
Aquí también galgos son perros.
Y como dije otro hilo, no cualquiera tenía un galgo ni aves de presa.



PERO (siempre hay un 'pero'), en la PRIMERA PARTE - Capítulo IX, dice:
[Refiriéndose a cierto "escritor"] … pues cuando pudiera y debiera extender la pluma en las alabanzas de tan buen caballero, parece que de industria las pasa en silencio: cosa mal hecha y peor pensada, habiendo y debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y no nada apasionados, y que ni el interés ni el miedo, el rancor ni la afición, no les hagan torcer del camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir. En ésta sé que se hallará todo lo que se acertare a desear en la más apacible; y si algo bueno en ella faltare, para mí tengo que fue por culpa del galgo de su autor, antes que por falta del sujeto.
Aquí, galgo no está referido a una raza de perros. Tengo mi opinión al respecto, pero no voy decirla para no condicionarlos.
Mi pregunta es:
¿A qué se refiere Cervantes, qué quiere decir?


Cualquier comentario es agradecido desde ya, ¡y bienvenido!, pues "el amigo Cervantes" no puede venir a contradecirnos.:p

Saludos cordiales.
 

Xiscomx

Senior Member
Español de España y Balear
#2
Siempre he interpretado este pasaje como un insulto, quizá eufemístico, de llamar perro al autor, y así lo define todavía hoy el DLE: Persona despreciable. Utilizado como insulto.

Estaré atento a los comentarios de los demás compañeros.
 

Seelewig

Senior Member
Spanish & Catalan
#4
Cualquier comentario es agradecido desde ya, ¡y bienvenido!, pues "el amigo Cervantes" no puede venir a contradecirnos.:p
Bueno, pues dado que el galgo no puede ladrarnos ni mordernos, yo lo interpretaba como que el autor se llama a sí mismo "descuidado", poco de fiar en este sentido (por haragán, más que por pícaro, aunque no exento de desfachatez).
 

Señor K

Senior Member
Español chileno
#6
Sin tener el conocimiento histórico y social de mis compañeros, yo entiendo lo que varios acá: que el autor es tratado de perro, como un insulto.

(La aclaración respecto de la cita es ociosa, ya que si alguien no supiera de dónde es... en fin, difícil que pudiéramos seguir hablando.)
:D ¡Que me hiciste reír con esto!
 

Xiscomx

Senior Member
Español de España y Balear
#7
La edición de F. Rico anota aquí que "galgo" y "perro" eran insultos usados por cristianos contra moros y viceversa.
Ignoro la calidad ofensiva que pudiera tener llamar galgo a un moro en aquella época, salvo que el animal sea considerado impuro por ellos; sin pretensiones de corregir a don Miguel, considero que hubiese resultado más ofensivo el uso de cerdo, pero claro, resultaría menos fino que el empleado en la sentencia. Para mí, tanto llamar galgo, podenco o perro a un cristiano o moro es un insulto con bastante fuerza ofensiva.
 

Xiscomx

Senior Member
Español de España y Balear
#8
Bueno, pues dado que el galgo no puede ladrarnos ni mordernos, yo lo interpretaba como que el autor se llama a sí mismo "descuidado", poco de fiar en este sentido (por haragán, más que por pícaro, aunque no exento de desfachatez).
De la lectura del principio del párrafo en el que aparece el epíteto el galgo de su autor se desprende que dicho autor es un traductor arábigo:
Si a esta se le puede poner alguna objeción cerca de su verdad, no podrá ser otra sino haber sido su autor arábigo
y en el cuarto párrafo del capítulo IX podemos leer:
Estando yo un día en el Alcaná de Toledo, llegó un muchacho a vender unos cartapacios y papeles viejos a un sedero; y como yo soy aficionado a leer aunque sean los papeles rotos de las calles, llevado desta mi natural inclinación tomé un cartapacio de los que el muchacho vendía y vile con caracteres que conocí ser arábigos. Y puesto que aunque los conocía no los sabía leer, anduve mirando si parecía por allí algún morisco aljamiado que los leyese,
En apoyo a lo aportado por @Quiviscumque, @Señor K y yo mismo, adjunto una cita de Francisco Rodríguez Marín en «Varios juegos infantiles del siglo XVI, edición 1932, página 43:
Los conversos, judíos o moriscos, no solían perder su mala fama por la conversión…, y así los cristianos viejos llamaban marranos a los unos y seguían llamando perros o galgos a los otros
 

MiguelitOOO

Senior Member
Español - México
#9
Desde que leí "galgo" pensé en "velocidad", en escribir muy de prisa y, por eso, la culpa es de la prisa (del galgo).
Investigué un poco y encontré esto:

Intraducibilidad del Quijote: Pasatiempo literario o apuntes para un libro grueso y en folio (1876), de José M. Sbarbi:
↓ Click ↓
[ATTACH]26928[/ATTACH]
 

Xiscomx

Senior Member
Español de España y Balear
#10
Hola @MiguelitOOO:

Pues mira tú por dónde que la lectura de la coletilla del señor Sbarbi y profundizar en el párrafo original la hace mucho más plausible en Cervantes que la del impropio exabrupto destemplado. Gracias por dar luz a un pasaje que estaba falto de ella, independientemente de que también pudiera emplearse galgo como improperio. Entresaco el fragmento acotado que nos ofrece el Centro Virtual Cervantes (los destaques en azulón y subrayos son míos:
[...]Otras algunas menudencias había que advertir, pero todas son de poca importancia y que no hacen al caso a la verdadera relación de la historia, que ninguna es mala como sea verdadera.

Si a esta se le puede poner alguna objeción cerca de su verdad, no podrá ser otra sino haber sido su autor arábigo, siendo muy propio de los de aquella nación ser mentirosos42; aunque, por ser tan nuestros enemigos, antes se puede entender haber quedado falto en ella que demasiado. Y ansí me parece a mí, puesXV cuando pudiera y debiera estender la pluma en las alabanzas de tan buen caballero, parece que de industria las pasa en silencio43: cosa mal hecha y peor pensada, habiendo y debiendo ser los historiadores puntuales, verdaderos y nonada apasionados44, y que ni el interés ni el miedo, el rancor ni la afición45, no les haganXVI torcer del camino de la verdad, cuya madre es la historia, émula del tiempo, depósito de las acciones, testigo de lo pasado, ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir46. En esta sé que se hallará todo lo que se acertare a desear en la más apacible; y si algo bueno en ella faltare, para mí tengo que fue por culpa del galgo de su autor47, antes que por falta del sujeto48.
42 aquella nación: ‘los musulmanes’; C. mantiene la ambigüedad sobre la veracidad de lo que se relata, ya que poco antes (y después: I, 16, 171) trata a Cide Hamete de «historiador muy curioso y muy puntual en todas las cosas». La falsía y engaño de moros, turcos y musulmanes eran proverbiales.
XV 110.8 pues edd. om. C
43 de industria: ‘adrede’.
44 ‘nada apasionados’.
45 ‘el odio ni la amistad’.
XVI 110.13 hagan A+ haga B+
46 La definición de historia está construida sobre el esquema de Cicerón, convertido en tópico: «Historia vero testis temporum, lux veritatis, vita memoriae, magistra vitae, nuntia vetustatis» (De oratore, II, IX, 36); nótese, sin embargo, el desvío que imprime C.
110.46—Para la definición de historia, CL, VG, Riley [1962/66:270], Avalle-Arce [1975:24]. ¶ Borges [1944/80] comenta: «La historia, madre de la verdad; la idea es asombrosa... La verdad histórica, para él, no es lo que sucedió; es lo que juzgamos que sucedió. Las cláusulas finales —ejemplo y aviso de lo presente, advertencia de lo por venir— son descaradamente pragmáticas».
47 galgo y perro eran insultos que se aplicaban recíprocamente cristianos y musulmanes.
110.47—PE, CL, RM, VG, CC.
48 ‘asunto, materia’.
Resulta más lógico que don Miguel plasmara lo que explica el sacerdote gaditano:
Yo creo que galgo se refiere en esta ocasión a la circunstancia de pasar el autor arábigo ligeramente por algunos de los acontecimientos más interesantes de la vida del Héroe manchego.
En otras palabras, que el autor arábigo hizo la traducción a la lengua de los cristianos a vuelapluma, o sea, de prisa y corriendo como un galgo.

Plácido domingo para todos.
 

Calambur

Senior Member
Castellano (rioplatense) - Lunfardo
#11
Desde que leí "galgo" pensé en "velocidad", en escribir muy de prisa y, por eso, la culpa es de la prisa (del galgo).
Investigué un poco y encontré esto:

Intraducibilidad del Quijote: Pasatiempo literario o apuntes para un libro grueso y en folio (1876), de José M. Sbarbi:
↓ Click ↓
[ATTACH]26928[/ATTACH]
¡Maravilloso!, @MiguelitOOO. Gracias por rastrear y encontrar ese dato. Al fin, un comentarista que piensa lo mismo que yo.:D

Gracias a todos.
 

swift

Senior Member
Spanish – Costa Rica (Valle Central)
#12
Exquisita @Calambur:

Cito de don Julio Cejador y Frauca:
galgo {«2. m. perro galgo.»} I, 1, 1 galgo corredor [propio de aquellos términos donde hay buena caza]. –9, 29 fue por culpa del galgo de su autor [trata de galgo o perro a Cide Hamete, por ser moro, pues sabido es que moros y cristianos se trataban así entre ellos; en el Viaje al Parnaso trata de galgo al Gran Turco, y en Los Baños de Argel: Déjeme pese a mí, con estos galgos, hablando de los moros, y volviéndose a ellos el cautivo: Escuchadme, perritos, | Venid, tus, tus, oídme]. [...]

Cejador y Frauca, Julio. La lengua de Cervantes. Diccionario (crítico-etimológico) de la lengua castellana de El Ingenioso Hidalgo don Quijote de la Mancha. Edición corregida, aumentada y ampliada por Delfín Carbonell y James A. Parr. Barcelona: Ediciones del Serbal, 2011.
 
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